¡¡PenalbaWeb!! LA PAGINA WEB DE PEÑALBA DE SAN ESTEBAN (SORIA)

 

 

UN POCO DE HISTORIA, O NO

Cuantas veces nos habremos preguntado cual es el origen de las distintas fiestas patronales que se celebran en nuestros pueblos. Pues bien, un servidor se ha dispuesto a realizar un estudio sobre el tema en cuestión con el objetivo de llegar al nacimiento de dichos festejos, y tras la consulta de varias fuentes de información, tras haber escuchado el testimonio de diestro y siniestro (así como de otras personas), tras numerosas noches en vela (y días durmiendo), he llegado a la sorprendente y espeluznante conclusión siguiente:
No tengo ni puñetera idea de quién se invento semejante ocurrencia, pero el día que me entere..., tiene pagada una cena en el Virrey. (Paga el alcalde)

No obstante, mis esfuerzos no han sido en vano, pues en mi fallido intento de buscar a un culpable, he recopilado cierta información de carácter confidencial en lo referente a los actos populares de nuestra población que puede ser del interés de más de uno de nosotros:

 

Juegos del mus y guiñote:

De todos es sabido que el gran Heraclio Fournier nació en Peñalba a mediados de “hace ya” y paso su infancia y primeros años de adolescencia en el pueblo.
Pues bien, fue durante estos años cuando el colega diseño 40 cartulinas divididas en cuatro grupos (oros, copas, espadas y bastos)

En sus últimos años en Peñalba invento los juegos del mus y del guiñote, pero después tuvo que dejar el pueblo para difundir sus ingeniosas ideas por el resto del pais, pues había llegado a sus oidos, que un americano, un tal Poker, le había plagiado la idea, solo que las 40 cartulinas, eran ahora 52, quedando estas divididas en cuatro grupos de similar apariencia (picas, tréboles, rombos y corazones). Estos americanos, siempre jodiendo la marrana.

Desde entonces se celebran anualmente los campeonatos de los dos juegos que el gran Heraclio Fournier diseño en el pueblo, que a la postre, fueron los más populares en el resto de pueblos y ciudades.



Lanzamiento de azada y rueda

A priori puede parecer que la procedencia sea, cuanto menos, parecida pero, a pesar de su coincidente destino, tienen un origen totalmente desigual, tanto en el tiempo como en la forma.

El lanzamiento de rueda data de millones y millones de años A. De C. Fue entonces cuando un tío muy feo, con barbas y pelo largo y alborotado, que en vez de hablar hacia unos ruidos muy extraños con la boca y que vivía al otro lado del río Perico, realizó un descubrimiento que se convertiría junto con el fuego (que lo descubrieron los de Piquera), en los dos grandes hallazgos de la humanidad prehistórica.

El problema que tuvo este tío, fue que, tras realizar la correspondiente patente en el I.N.P.P. (Instituto Nacional de Patentes Prehistóricas), montó una fábrica en cadena de ruedas y, como vivía al otro lado del Perico y los puentes aún no se habían inventado, tenía que lanzarlas a mano cada vez que hacía una venta. De esta manera nació en Peñalba el lanzamiento de rueda.

Muy distante en el tiempo y más cercano a nuestros días se encuentra el origen de lanzamiento de azada.

Todo data de la edad de oro de la agricultura, cuando las muchas hectáreas que la madre naturaleza brindaba al pueblo tenían que ser cavadas a mano con una única y codiciada azada que el usurero alcalde de la época guardaba con recelo en su casa.

Cada habitante realizaba la labor en sus parcelas y al finalizar la misma, tenía que lanzar la azada hasta la parcela vecina para que el amo de esta, pudiera proseguir con su labor.

En honor a estos trabajadores antepasados, que en poco se asemejan a nosotros (¡Vagos!), año tras año se realiza en el pueblo el lanzamiento de azada.

 

Frontenis

De todos es sabido la gran afición existente en Pais Vasco a la pelota-mano, y la repercusión que dicho deporte ha tenido en los últimos años entre los habitantes de Euskadi.

Remontándonos unas cuantas décadas atrás en el tiempo llegamos a la época de los más populares y triunfadores pelotaris de todos los tiempos. Ellos fueron quienes difundieron el deporte por todo el país y a ellos les debemos el nacimiento de su más popular dialecto, el frontenis.

Efectivamente, tal y como más de uno se esta imaginando, estoy hablando de la mítica pareja de pelotaris, los hermanos Aitor Eligometxorrea y Patxi Eligometxorrea.

Los campeonísimos preparaban, año tras año sus torneos en el mítico frontón peñalbino. Tal y como ellos decían: “la pared forma parte de la casa de Dios, Dios juega con nosotros”.

De hecho, la R.F.E.P.M.A.E (Real Federación Española de Pelota a Mano de Aquella Epoca), estuvo a punto de obligar a colocar la pared a la derecha en los frontones de la organización del torneo vasco. Sin embargo, esto ponía en peligro la exclusividad de los derechos de patente en Peñalba y la propuesta tuvo que ser desestimada.

Los hermanos vascos organizaron un torneo en las fiestas de San Roque, como agradecimiento a los servicios prestados por el pueblo, para ver quien era capaz de batirlos. Y tras el fallecimiento de Patxi y Aitor el torneo se ha seguido celebrando hasta nuestros días con la única pega de que como “ya no hay hombres como los de antes”, los lugareños empezaron a jugar, con palos, después paletas y así hasta las evolucionadas y tradicionales raquetas.


Partido de fútbol Peñalba-Piquera

Cuantas veces habremos escuchado aquello de que el fútbol lo inventaron los ingleses. Pero... ¿qué ingleses lo inventaron? A mediados del siglo XIX nació en el país ingles el “football” (soccer, según los americanos). Dos ingleses, de origen sudamericano fueron los creadores de tan suculento juego, que tanto éxito tiene en nuestros días presentes. El argentino Llego Andando Mascagoma, y el brasileño Pelele.

La rivalidad de este deporte no tuvo piedad con esta pareja tan emblemática, los cuales tiraron por la borda el esfuerzo de tantos años por pura competitividad futbolística. La rivalidad alcanzó tal envergadura que el Rey de Inglaterra, otro orejas con falda a cuadros, les desterró para siempre.

El destino quiso ser caprichoso y volvio a cruzar sus vidas, ahora en nuestro país. Mascagoma se vino a vivir a Peñalba y Pelele acabo instalándose en el pueblo vecino. Ajenos a tal coincidencia, cada cual formo un equipo de fútbol, con el fin de jugar la 1ª Liga española, disputada por aquel entonces a modo eliminatoria.

De nuevo el destino se encaprichó con la pareja de descubridores y enfrentó, para sorpresa de ambos a Peñalba y Piquera en la final. La LFP, declaro la nulididad del partido, porque, a su juicio, dicha final desprestigiaba la reputación del torneo.

Ambos equipos dimitieron en el torneo y disputaron la final por su cuenta. La LFP negó la existencia de dichos equipos y destruyó cualquier prueba que alegase la participación de los mismos en la liga, y como por aquel entonces no había televisiones, todo ha permanecido en la sombra del pasado hasta hoy.

Desconozco cual fue el resultado de este primer encuentro, pues dadas las circunstancias, este carecía de importancia, no como ahora, que un año después del último partido, un servidor sigue echándoles en cara día tras día el 4 –1 del año pasado. ¡Aupa el Peñalba F.C !

 

Con el único deseo de que mi trabajo haya sido productivo, y mis esfuerzos no hayan sido en vano, ni caigan en el olvido, arranco aquí mi despedida comprometiéndome a no cesar en mi labor por descubrir toda la verdad, en lo referente a pasado, presente y futuro de nuestra localidad.

Agradeciéndoles el tiempo que han perdido leyendo semejante “tontería”, se despide un servidor, el cual, por miedo y seguridad, prefiere permanecer en el anonimato.

 

Letra pequeña:

El autor de semejante tontería no responsabiliza de la misma, ni tampoco de los posibles trastornos y demencias de caracter irreversible que la lectura de este absurdo relato pueda ocasionar entre sus lectores. La veracidad del contendo de este relato carece de existencia alguna.

 

 

 

 

ver más obras de arte


VOLVER A INICIO